Juego

Publicat en Històries d'ací el 3 març, 2010 per Morning Star

Salió temprano de su casa para ir paseando tranquilamente hasta el lugar de la cita. Había quedado con una amiga para comprar las entradas de una obra de teatro que, decían, era fabulosa, y que se representaría en su ciudad dentro de unos meses.

Dejó que sus pasos le guiaran hasta el lugar, caminando despreocupado, cuando se dio cuenta de su error. Sin enterarse, se encontró a las puertas de aquel Salón de juego, aquél en el que, en el último año, había llegado a perder tantas cosas. No entendía cómo había podido llegar a estar tan enganchado; quizás era su débil fuerza de voluntad, de pusilánime, o que en el fondo le gustaba, después de haber jugado inocentemente, hacía tiempo ya, al Monte, aquél estacional juego de apuestas de su pueblo natal. Y además, todo empezó de la manera más tonta: recordaba que entró por hacer la gracia, a jugar por jugar, sin darse cuenta de que cada vez quedaba más absorbido.

Intentó pensar en el teatro y en la cita que tenía, y avanzó unos pasos. A los pocos metros, giró sobre sus talones y se acercó a la puerta del Salón. Y entró. Y volvió a jugar.

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He-Ne

Publicat en Destrellats, Històries d'ací el 6 gener, 2010 per Morning Star

Onda Láser

Exteriormente aparentaba una fina línea roja difusa, un delgado cilindro semitransparente, rojo, que atravesaba el aire en una perfecta trayectoria rectilínea. Le llamaban Láser He-Ne. Lo que casi nadie conocía era su interior, su vida. Su onda. Esa que, con una longitud de 632.8 nm, era la que le otorgaba todas sus características, empezando por aquella más visible y que todos conocían.

Desde hacía tiempo su onda había sido coherente y tranquila, deslizándose por el espacio de manera suave, paralela y continua, sin alteraciones en la fase. Así vivía y nunca se había planteado otra posibilidad, era lo que tocaba y punto. Hasta que un día, se topó con un Filtro Espacial particular. Allí, sin darse cuenta, volvió a convertirse en una fuente de luz puntual y su vida cambió repentinamente: su onda volvía a empezar. Tras atravesar el pinhole, el nuevo punto de luz en el que se había convertido era totalmente diferente al que cabía esperar. Ahora su onda se había transformado en otra de amplitud variable y creciente, pero no con un aumento moderado, no, el crecimiento era vertiginoso y descontrolado, hasta el punto de que era posible que perdiera su identidad y se convirtiera en otra onda, en otra vida.

Aún así, sabía que unos centímetros más allá se encontraba su salvación. Se trataba de una Lente de focal larga, que le devolvería la normalidad una vez atravesada, retornando a su estado normal, paralelo, colimado. Sólo debía llegar a ella antes de que su amplitud fuese excesivamente grande. Entonces, cuando estaba a solo tres centímetros de la lente, la luz se fue en la Fase I de Ciencias. Y así, de repente, todo se puso a oscuras…

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Açó de dedicar-li el temps de vacances a la PT fa que un pense massa en la faena i en açó de la Interferometría Holográfica. És per aixó que et venen al cap paranoies d’este tipus, així que he pensat que esta li la dedique a les meues companyes de faena. Elles, almenys, entendran alguna cosa…

Planes

Publicat en Històries d'ací el 19 desembre, 2009 per Morning Star

Se levantó de la cama al poco rato. No conseguí­a ni dormir ni descansar. Tal y como imaginaba, aquel malestar general no se le habí­a pasado. Fuese gripe A o un constipado normal, continuaba dentro de su cuerpo y apenas le dejaba pensar con claridad. Era como una nube mental que le apagaba la voluntad, como si estuviese dentro de una burbuja que le impidiese actuar con normalidad.

Trató de luchar contra la apatí­a que empezaba a apoderarse de ella y se esforzó en pensar qué podrí­a hacer esa tarde. Entonces se acordó: el teatro. Desde hací­a un tiempo le gustaba hacer teatro, o mejor dicho, empezaba a gustarle el teatro. Una espectacular función se iba a representar en la capital dentro de unos meses y esa tarde habí­a quedado con un amigo para comprar las entradas.

Decí­an que era una obra maravillosa, que lo pasarí­an genial y que, a pesar de ser dentro de medio año, las entradas se agotarí­an en seguida. Pensó entonces en darse una ducha antes de salir, con intención de arreglarse un poco. Pensó además que, quizás, con suerte, la ducha le ayudarí­a a despejar la mente.

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Gripe

Publicat en Històries d'ací el 20 novembre, 2009 per Morning Star

Acabó de comer bastante pronto, un poco antes de que terminara la serie de televisión que se había visto obligada a poner, casi por eliminación. Cogió el mando a distancia y volvió a zapear por unos instantes. Se detuvo en un programa de tertulia pseudo-intelectual donde pseudo-periodistas discutían sobre el pseudo-problema de la gripe A.

Hacía unos días que empezaba a sentirse mal, a notarse enferma, pero no sabía si era un pequeño constipado, un malestar general o, porqué no, la dichosa gripe. Quiso prestar atención al programa por si encontraba algo que la ayudara a sentirse mejor, pero aguantó tan solo unos minutos escuchando las mismas cosas de siempre: que si el tiempo y la distancia, que si evitar el contacto, que si la historia se repite, que si es un problema, que si no…

Sonrió amargamente para sí.

Apagó la tele, recogió la mesa con calma y se dirigió a su dormitorio. La cama estaba desecha: nunca tenía tiempo de arreglarla por las mañanas. Aún así, se acostó al instante con la esperanza de que, con el tiempo, con el sueño, se le hubiese pasado todo. Se le hubiese pasado la gripe.

TDT

Publicat en General, Reflexions el 2 novembre, 2009 per Morning Star

Eran las cuatro y media pasadas. Estaba comiendo sola frente al televisor como todos los viernes. Gracias al TDT se habían colado en su aparato infinidad de canales estúpidos sin contenidos. Bueno, los ya conocidos también eran bastante estúpidos, pero la relación continuada había suavizado su opinión sobre ellos.

Mientras zapeaba se detuvo en un nuevo canal inútil en el que anunciaban un programa de Tarot. La cara agradable de una señora de unos cincuenta años sonreía a la cámara:

- No se pierdan nuestro programa de esta noche. Verán que es fácil y posible adivinar el futuro!.

- Ah sí? - contestó ella en voz alta-. No me digas!?. La verdad es que no me vendría nada mal.

Acto seguido cogió el mando y puso “Amar en tiempos revueltos”.